Por cuáles inhóspitos caminos nuestra isigne alma ha recorrido arrastrada por vacías intenciones e inútiles doctrinas. Hacia dónde hemos conducido vida tras vida, nuestra única presencia legítima llevándola inconscientemente a la desdicha. Cuántos ciclos más que tiempos, deberán transcurrir para precisar nuestros pasos y culminar en la gloria. Cuánta materia y densidad deberemos vestir para comprender que la sabiduría es la única reliquia que de esta perspectiva podemos adquirir. Busca la paz, busca el equilibrio, la armonía, cede tu control a tu SER interno que sea esa presencia universal quien dirija tus pasos, tu voluntad, tu conducta, pensamientos y emociones para que de esa forma el tránsito por este inhóspito valle sea menos denso y con horizontes más afables. Busca la oración y el agradecimiento, como si bebieras agua, busca el orgien en tí mismo sin desviarte por corrientes filosóficas o religiosas. Transita hacia la luz y deja atrás tu sombra, hacia delante es tu destino ...