Al mantener nuestra energía alineada con Dios como principio sustancial de todo lo existente, nos empapamos paulatinamente en una sabiduría que está por sobre el intelecto e incluso por sobre los pensamientos que habitualmente generamos. La reflexión es una herramienta que permite activar esta energía dentro de nosotros, de allí que los filósofos griegos pudieran llegar a respuestas tan sublimes a sus planteamientos (la verdad yace dentro del ser humano). Reflexionar, meditar, aquietar la mente, nos sumerge un momento en los planos superiores de conciencia y existencia, por cuanto activa nuestro pensamiento supremo que yace como presencia en los mundos superiores. El pensamiento supremo viene del alma y el más elevado del SER y es transmitido a la persona a través de una frase, imagen o "vocecita". Meditar es activar esa presencia o fuerza en nuestro interior para que tome el timón de nuestra vida. Pregíuntate qué nos han quitado hoy en día: El tiempo y el espacio para...
Blog de pensamientos y reflexiones del autor.